Un creciente número de investigaciones sugiere que consumir alimentos ricos en licopeno puede reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer, en particular el de próstata [17]. El licopeno es un antioxidante de la familia de los carotenoides y es el responsable del color rojo y rosa de los tomates, las sandías y los pomelos. En general, los carotenoides se asocian con un menor riesgo de cáncer de pulmón y colorrectal [18]. Los tomates*, la guayaba, la sandía, la papaya, el pomelo y los pimientos rojos cocidos son buenas fuentes de licopeno.
*Nota: El licopeno está presente en concentraciones aún mayores en productos de tomate procesados, como salsas y pastas, y no se degrada durante la cocción.
7. Alimentos ricos en betacaroteno

Se ha asociado la ingesta dietética de carotenoides* con un menor riesgo de cáncer de pulmón. Sin embargo, se necesita más investigación para determinar el impacto del betacaroteno presente en los alimentos en la prevención del cáncer [18]. Las zanahorias, los boniatos y las verduras de hoja verde oscuro, como la col rizada y las espinacas, son excelentes fuentes de betacaroteno.
*Nota: Tomar suplementos de betacaroteno no ha demostrado el mismo efecto. De hecho, incluso podría aumentar el riesgo de cáncer [18]. Por lo tanto, el betacaroteno siempre debe obtenerse a través de los alimentos.
8. Pescado graso
Algunos estudios sugieren que el consumo semanal de varias porciones de pescados grasos como el atún, el salmón, el arenque, los mejillones, las anchoas y las sardinas puede reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer. Esto probablemente se deba a su alto contenido en vitamina D y ácidos grasos omega-3, los cuales se consideran beneficiosos para reducir el riesgo de enfermedades, incluido el cáncer [19,20].
Menciones honoríficas

Esta no es, ni mucho menos, una lista exhaustiva de los mejores alimentos para la prevención del cáncer. Existen muchos otros alimentos con propiedades anticancerígenas que contienen nutrientes importantes y reducen el riesgo de padecer la enfermedad. Entre estos alimentos se incluyen las bayas y los cítricos, las lentejas, las legumbres y los huevos, los cereales integrales como el arroz integral y la avena, el aceite de oliva y el té verde o blanco [2].
Como se mencionó anteriormente, los cambios en la dieta también desempeñan un papel importante en la prevención del cáncer. Evitar las carnes procesadas, los alimentos fritos, los carbohidratos refinados y el azúcar puede reducir el riesgo de desarrollar la enfermedad. Además, otros factores del estilo de vida, como fumar, el consumo excesivo de alcohol, la falta de ejercicio y el estrés crónico, pueden aumentar el riesgo de cáncer [2].