Su cuerpo carecía por completo de reflejos naturales de dolor en esa zona.
El helicóptero medicalizado llegó a las 11:15. Durante todo el vuelo al Centro Médico de Kalispell, la paciente no pronunció palabra ni parpadeó. Al día siguiente, mientras el equipo forense analizaba sus huellas dactilares, el detective de turno tuvo que revisar de nuevo la pantalla de su ordenador.
La persona herida y mutilada que yacía en la cama del hospital era Melissa Carter.