Un estudio de la Universidad de Baylor confirmó que cuanto más específica y concreta era la lista escrita, más rápido se dormían los participantes. Escribir un diario de preocupaciones vago dejaba al cerebro con la incertidumbre de si la preocupación se había registrado adecuadamente, mientras que un plan escrito específico le proporcionaba al cerebro el cierre suficiente para dejar de procesarla activamente.
Dedicar cinco minutos a escribir con papel y bolígrafo antes de acostarse es una de las intervenciones para dormir con mayor respaldo científico y de aplicación inmediata disponibles, sin necesidad de medicamentos, tecnología ni entrenamiento especial. Compartido únicamente con fines informativos.