1. Azúcar refinado y carbohidratos procesados
Los dulces, la bollería y el pan blanco pueden elevar los niveles de azúcar en sangre y favorecer la inflamación.
2. Grasas trans y aceites refinados
Estas grasas, que se encuentran habitualmente en la comida rápida, los alimentos fritos y los aperitivos envasados, promueven la inflamación y contribuyen al aumento de peso.
3. Carne roja y procesada
Las grasas saturadas y los aditivos químicos pueden empeorar el dolor y la hinchazón de las articulaciones.
4. Productos lácteos enteros y queso curado
Algunas personas con artritis notan una mayor rigidez después de consumir productos lácteos, ya que ciertas proteínas pueden irritar las articulaciones.
5. Alcohol y bebidas azucaradas
El alcohol puede provocar interacciones con los medicamentos, y las bebidas azucaradas aumentan la inflamación de forma similar al azúcar refinado.
6. Demasiada sal y alimentos altamente procesados.
El exceso de sodio provoca retención de líquidos, lo que aumenta la presión sobre las articulaciones doloridas.