Muchas personas aseguran haber pasado más de cinco minutos frente a la imagen sin encontrar al gato. Otros, en cambio, afirman haberlo visto “de inmediato”, lo cual también forma parte del encanto de estos retos: cada persona percibe distinto. Lo interesante es que el gato no está disfrazado ni escondido detrás de nada, simplemente está tan bien integrado al entorno que se vuelve casi invisible.