Las picaduras venenosas pueden causar hinchazón, náuseas, visión borrosa, dificultad para respirar, pulso irregular, dolor abdominal, sangrado o parálisis. Algunas picaduras parecen leves, dejando solo pequeñas marcas de punción, mientras que los síntomas graves se desarrollan posteriormente.
Si se produce una picadura, mantenga a la persona inmóvil, llame a los servicios de emergencia, aplique un vendaje compresivo, inmovilice la extremidad y evite lavar la herida. La atención médica inmediata mejora considerablemente el pronóstico y puede salvar vidas.