Al día siguiente, regresó para agradecerle al hombre que la había salvado… pero él no dejó rastro. Simplemente desapareció.
Salma siempre decía:
«En el momento más difícil de mi vida… apareció un desconocido… y lo cambió todo». Esta historia es conmovedora porque la tensión que encierra es real: el instante entre la vida y la muerte, entre la desesperación y la esperanza… y a veces la diferencia entre la vida y la muerte la marca un desconocido que simplemente decidió ayudar.