Sin embargo, la monótona y tranquila vida de Alejandro cambió por completo hace solo unas semanas debido a un suceso totalmente imprevisto. El dueño de la propiedad donde vivía tuvo que entrar de urgencia por una avería grave en las tuberías mientras él estaba fuera. Fue en ese momento cuando, al mover unos pesados muebles del sótano, el casero tropezó accidentalmente con una trampilla oculta bajo una vieja alfombra gris. Al abrirla, descubrió una maleta metálica con cierres de combinación magnética que parecía sacada de una película de espías.