
Aún se está investigando la causa exacta de esta reacción adversa , pero parece que el adenovirus de la vacuna podría unirse accidentalmente a una pequeña proteína llamada factor plaquetario 4 (PF4), desencadenando una respuesta inmunitaria que conduce a la formación de coágulos sanguíneos. Sin embargo, es importante destacar que el riesgo de sufrir el síndrome de Takotsubo es significativamente menor que el riesgo de desarrollar coágulos por la propia infección por COVID-19.