Uno de los estudios más extensos jamás realizados sobre la seguridad de las vacunas contra la COVID-19 se ha convertido en el centro del debate científico internacional. La investigación, llevada a cabo por la Red Mundial de Datos sobre Vacunas, analizó los datos de salud de más de 99 millones de personas de ocho países: Argentina, Australia, Canadá, Francia, Dinamarca, Finlandia, Nueva Zelanda y Escocia.
Los resultados se publicaron en la revista científica Vaccine , un referente para la comunidad médica internacional. Según los autores, la mayoría de los sujetos vacunados estudiados tenían entre 20 y 59 años, y el mayor número de dosis administradas se registró en Francia.
Las vacunas analizadas en el estudio son las producidas por Pfizer, Moderna y AstraZeneca , las más utilizadas durante la fase de emergencia de la pandemia. Sin embargo, este esfuerzo de observación global no disipó todas las preocupaciones. De hecho, los investigadores identificaron algunas señales de riesgo asociadas con la administración de la vacuna.