Una forma eficaz de limpiar una fregona: bicarbonato de sodio.
El bicarbonato de sodio es excelente para limpiar fregonas y resulta útil en cualquier momento y lugar de la cocina. Desinfecta y limpia a fondo no solo los utensilios de cocina, sino también las fregonas. Simplemente añade media taza de bicarbonato de sodio a un balde de agua tibia y deja la fregona o el paño en remojo durante unas horas. Luego, enjuágala bien hasta que el agua salga limpia. La fregona también se puede lavar en la lavadora con bicarbonato de sodio. Para ello, añádela al compartimento del detergente, ajusta la temperatura a al menos 70 grados Celsius (158 grados Fahrenheit) e inicia el ciclo de lavado.
El vinagre y el limón eliminan gérmenes, bacterias y malos olores.
El vinagre también es ideal para limpiar fregonas, ya que elimina la suciedad y los olores causados por las bacterias. Añade agua tibia y una taza de vinagre por cada litro de agua a un recipiente. Deja la fregona o los paños en remojo durante media hora y luego escúrrelos para eliminar el agua y la suciedad restante.
Para una limpieza más profunda, añade dos cucharadas de bicarbonato de sodio al agua. Esto potencia el efecto desengrasante y desinfectante. Después de lavar con limón, limpia bien la fregona. Llena un recipiente con agua, añade el zumo de dos limones, coloca los paños y la fregona dentro y déjalos en remojo durante una hora. Luego, enjuaga. El limón no solo elimina la suciedad, los gérmenes y las bacterias, sino que también combate los malos olores.