4. Añade la sal y el extracto de vainilla. Incorpora la leche condensada en hilo fino mientras sigues batiendo a velocidad baja-media. Detente cuando obtengas picos medios: la crema debe sostenerse pero seguir sedosa. Si te pasas y se espesa de más, añade 1–2 cucharadas de nata líquida y mezcla suavemente.
5. Para montar: coloca una capa fina de galleta molida en el fondo de copas o de una fuente. Cubre con una capa de crema, alisa sin presionar demasiado para no perder aire. Repite capas alternas, terminando con galleta.
6. Tapa y refrigera al menos 4 horas (mejor de un día para otro) para que asiente y tome cuerpo. Justo antes de servir, espolvorea canela o añade chocolate rallado para contraste.
7. Truco de presentación: usa manga pastelera para capas limpias y golpes suaves contra la mesa para asentar sin compactar. Sirve bien frío.