Probablemente te hayan dicho que un lado es mejor que el otro, pero las razones suelen ser confusas. Con tantas opiniones —consejos familiares, mitos comunes e incluso información contradictoria— puede resultar difícil saber qué funciona realmente. Aun así, la forma en que duermes puede afectar a lo descansado que te sientes y a la comodidad de tus noches. Antes de cambiar tus hábitos, vale la pena comprender los conceptos básicos de forma sencilla.