Mi prometida se casó con mi padre… y lo que él me dijo después lo cambió todo

¿Qué queda después de todo?

—¿Y ahora qué pasa? —pregunté.

—Las deudas están saldadas. Estás a salvo. Tu nombre puede limpiarse.

Dudó un instante.

—Ahora… tú decides qué hacer conmigo.

Miré hacia la oscuridad, mientras todo se mezclaba dentro de mí:

Amor. Rabia. Traición. Gratitud.

Todo al mismo tiempo.

—No sé qué es esto ahora —admití—. Y no podemos fingir que todo está bien.

Ella asintió.

—Pero tal vez… cuando todo termine de verdad… podamos descubrir qué queda.

—Tal vez —respondí.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *