Pasta de ajo
Preparar esta pasta mágica y natural es sencillo y sorprendentemente eficaz. Solo necesitas machacar un diente de ajo fresco para liberar la alicina y aplicar suavemente la pasta directamente sobre los dientes y las encías. Déjala actuar de uno a dos minutos antes de enjuagar bien con agua. Si el sabor es demasiado fuerte, mezcla el ajo con una pizca de sal. Esto no solo potencia su poder antibacteriano, sino que también proporciona una ligera acción abrasiva que ayuda a reducir la acumulación de sarro y placa, dejando la boca con una sensación de limpieza y frescura.
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