Si buscas una forma sencilla y natural de mejorar tu salud bucal, tu cocina ya tiene la respuesta. El ajo no solo aporta sabor, sino que está repleto de propiedades antibacterianas y antiinflamatorias que ayudan a combatir las bacterias bucales, reducir el sarro y favorecer la salud de tus encías.
El secreto reside en la alicina, un compuesto que se libera al machacar el ajo y que ayuda a combatir las infecciones que causan caries y enfermedades de las encías. Rico en antioxidantes, el ajo también contribuye a la desintoxicación y fortalece el sistema inmunitario en general.
Añadir un poco de ajo crudo o ligeramente machacado a tus comidas puede ser una forma sencilla y económica de mantener una sonrisa fuerte.
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