Le firmé todo a mi esposo en el divorcio — sin que supiera la bomba que acababa de aceptar… … Ver más

 

—¿Qué licencia?

Carmen habló antes de que Fuentes pudiera ordenar sus pensamientos.

—La licencia de uso del sistema de optimización de rutas LogiPath, patente número 4471-B, registrada a nombre de Elena Vargas de Montoya. Dicha licencia, según contrato firmado hace dieciocho meses, queda automáticamente suspendida en caso de disolución del vínculo matrimonial, salvo acuerdo expreso entre las partes.

El silencio en la sala duró exactamente cuatro segundos.

—Sin ese sistema —continuó Carmen con total calma—, el valor de mercado de la empresa se reduce aproximadamente un 80%. Los tres fondos de inversión que tienen ofertas activas sobre la compañía tienen cláusulas de due diligence que hacen referencia explícita a la patente. Si la licencia se suspende, las ofertas se caen.

Rodrigo me miró.

Yo lo miré.

Era la primera vez en mucho tiempo que nos mirábamos de verdad.

—Puedes quedarte con todo lo que pediste —dije—. O podemos negociar algo razonable. Tú decides.

Fuentes le susurró algo al oído. Rodrigo escuchó con la mandíbula tensa y los ojos fijos en la mesa.

La negociación que siguió duró dos horas. Al final, Rodrigo se quedó con la casa y un departamento. Yo me quedé con los otros dos, con una compensación económica justa, con la custodia de Valentina y con los derechos plenos sobre mi patente.

Cuando salimos del juzgado, Carmen caminó a mi lado en silencio durante media cuadra.

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