—Eso es ridículo —dijo Sienna.
Entonces mi vecina, la señora Holloway, habló desde la cerca.
—Lo vi.
Todos se giraron. La señora Holloway estaba muy seria.
—Eso es ridículo —dijo Sienna.
Entonces mi vecina, la señora Holloway, habló desde la cerca.
—Lo vi.
Todos se giraron. La señora Holloway estaba muy seria.