Esta disponibilidad constante es agotadora. Los demás ni se dan cuenta porque siempre dices que no. ¿Pero por dentro? Estás trabajando, calculando. Estás en estado de alerta permanente. Siempre tienes un plan B y un plan C porque has aprendido que la vida puede cambiar en un instante y definitivamente no quieres volver a la realidad.
La sexta casa se manifiesta en aquellos que han vivido durante mucho tiempo en este estado de invisibilidad y cuyo cuerpo y alma anhelan seguridad. Lo esencial es: la seguridad no viene de fuera. Ni del dinero, ni de una pareja, ni de un trabajo. La verdadera seguridad es interna. Se basa en la certeza de que puedes lograr cualquier cosa, pase lo que pase. Porque ya lo has demostrado. Una y otra vez. Simplemente habías olvidado tu verdadera fuerza.
¿Qué casa te ha inspirado más?
¿Qué casa fue elegida, pero cuyo mensaje permaneció en secreto? Porque la falta de opciones no es una debilidad, sino que la autoconciencia es esencial para aceptar lo que nos falta. Por lo tanto, ambas cosas están intrínsecamente ligadas. Lo lograste.