valor.”
El texto es muy largo, así que es mejor dividir la traducción en partes. Aquí está la Parte 1 en polaco:
Con ambas manos, Camila sacó la alfombra del montón de cajas de cartón mojadas y bolsas negras rotas. El corazón le latía tan fuerte que le retumbaba en los oídos. No era una alfombra cualquiera: el material era grueso, pesado, con un brillo elegante visible incluso a través de la mugre del basurero. Tenía elaborados bordados dorados, flores azul oscuro y un borde rojo vino que no encajaba en ninguna casa del vecindario, y mucho menos en el basurero donde se desechaban las sobras de los ricos.
“Mamá, ¿qué encontraste?”, preguntó Joaquín, acercándose con botas polvorientas.
“No te acerques demasiado”, dijo Camila, casi susurrando. “Quédate ahí, junto al barril.”
La alfombra estaba atada con una cuerda fina, anudada con demasiado cuidado para ser basura común. Camila se arrodilló, sintiendo un nudo desagradable en el estómago. Vio que muchas cosas terribles habían sucedido desde que la vida la había traído a este lugar: Animales muertos, comida podrida, ropa manchada de sangre, incluso un televisor robado con las etiquetas aún puestas. Pero esto era diferente. Los ricos no solían deshacerse de algo valioso sin motivo. Y mucho menos en silencio.