
Azúcar refinada y carbohidratos procesados
Los dulces, la bollería y el pan blanco elevan bruscamente los niveles de azúcar en sangre y favorecen la inflamación.
Grasas trans y aceites refinados
Presentes habitualmente en la comida rápida, los alimentos fritos y los productos envasados, estas grasas agravan la inflamación y propician el aumento de peso.
Carnes rojas y procesadas
Sus grasas saturadas y aditivos químicos pueden intensificar el dolor y la hinchazón.
Lácteos enteros y quesos curados
Algunas personas notan una mayor rigidez después de consumir lácteos debido a ciertas proteínas que pueden irritar las articulaciones inflamadas.