Parte 1 – El anillo de bodas de trescientos dólares
Llovía desde temprano esa mañana.
Pequeñas gotas de lluvia resbalaban por la ventana de la casa de empeños Gold & Loan mientras terminaba de revisar una vieja radio que había traído un cliente. El local olía a polvo, metal y a la madera vieja de las guitarras que colgaban de las paredes.
Reinaba el silencio.
Demasiado silencio.