Este caso es más sutil.
El hígado procesa las estatinas y, en algunos casos, puede irritarse. El problema es que al principio puede que no notes nada.
Pero con el tiempo, pueden aparecer síntomas.
Señales de alerta sutiles:
• Fatiga inusual
• Pérdida del apetito
• Coloración amarillenta de la piel o los ojos
• Orina oscura
Aquí viene lo interesante.
Los médicos suelen detectarlo a tiempo con análisis de sangre rutinarios, incluso antes de que aparezcan los síntomas. Por eso, las revisiones de seguimiento son más importantes de lo que mucha gente cree.