Cuidarse de forma integral
Más allá de las soluciones cosméticas, unos hábitos de vida sencillos pueden marcar la diferencia: una dieta equilibrada, el manejo del estrés (con yoga o meditación) y un sueño reparador ayudan a regular las hormonas y, en consecuencia, el crecimiento del cabello. Si te sientes deprimido, háblalo: compartir tu experiencia a menudo ayuda a aliviar la carga de las opiniones de los demás.