Dormir en la misma cama ha sido símbolo de intimidad y conexión en las parejas. Sin embargo, cada vez más matrimonios, especialmente a partir de los 50 años, optan por dormir en habitaciones separadas. ¿Está esto dañando la relación o, por el contrario, fortaleciéndola? Aquí te contamos las razones físicas, emocionales y médicas detrás de esta decisión que está rompiendo tabúes.
1. Cambios en los hábitos de sueño con la edad
Con el paso del tiempo, el cuerpo cambia. A partir de los 50 años, muchas personas experimentan:
- Insomnio o despertares frecuentes
- Mayor sensibilidad al ruido o a la luz
- Necesidad de ir al baño durante la noche (nicturia)
- Dificultades respiratorias como la apnea del sueño o ronquidos
Estos problemas afectan tanto al que los sufre como a su pareja, reduciendo la calidad del descanso.