Aunque este tipo de examen se realiza con el máximo cuidado y cada vez resulta menos incómodo, todavía se considera una prueba potencialmente dolorosa y embarazosa debido a su innegable carácter invasivo. Se utiliza un colonoscopio, un tubo flexible equipado con una microcámara que se introduce manualmente en el canal anal.
Nuevo método: la colonoscopia ya no será una prueba invasiva.(1/2)