Direcciones:
1. Comencemos lavando bien los limones. Ralla la cáscara, procurando no tocar la parte blanca, y exprime el jugo, retirando las semillas.
2. En una olla grande, agrega la ralladura y cúbrela con agua. Lleva a ebullición y luego escurre. Repite este proceso dos veces más para suavizar el sabor de la cáscara.
3. Ahora, añade el jugo de limón, la ralladura cocida, el azúcar y el agua a la olla. Lleva todo a ebullición, removiendo hasta que el azúcar se disuelva por completo.
4. Baja el fuego y cocina a fuego lento durante 40-50 minutos, hasta que la mezcla espese y adquiera la textura adecuada.
5. Para comprobar la consistencia, coloca un poco en un plato frío; si se gelifica, ¡está lista!
6. Esteriliza frascos de vidrio y vierte la mermelada caliente en ellos, asegurándote de cerrarlos bien.
7. Deja enfriar a temperatura ambiente y guárdala en un lugar fresco.
Espero que disfruten de esta mermelada tan rica y fácil de hacer. ¡Acompáñenla con tostadas, yogur o lo que más les guste! ¡Buen provecho!