Comienza una nueva vida
Meses después, estaba sentada en el jardín de la casa de mis padres.
Las heridas cicatrizaron lentamente.
No solo las físicas.
Incluso aquellos que no puedes ver.
Lo había perdido todo.
Pero también había ganado algo:
Mi voz.
Mi fuerza.
Y la verdad.
Porque a veces…
todo tiene que desmoronarse…
para que puedas reconstruirte.
¿Qué harías tú en mi situación?