Ingredientes:
1 o 2 dientes de ajo frescos (preferiblemente orgánicos),
1 cucharadita de aceite de oliva,
½ cucharadita de bicarbonato de sodio.
Preparación y aplicación:
Para hacer la pasta: Pique finamente los dientes de ajo. Mezcle con el aceite de oliva y el bicarbonato de sodio hasta formar una pasta suave.
Prueba de sensibilidad: Aplique una pequeña cantidad en la parte interna de la muñeca. Espere 24 horas. Si no hay reacción, puede continuar usándolo. Aplicación: Aplique una capa fina sobre las uñas y cutículas. Masajee suavemente.
Deje actuar hasta 5 minutos. El bicarbonato de sodio puede ser ligeramente abrasivo.
Limpieza: Enjuague con agua tibia y jabón suave. Seque bien.
Frecuencia de uso: Comience usándolo cada dos días y luego aumente a uso diario durante 4 a 6 semanas.
Advertencia: Evite el contacto con los ojos y las membranas mucosas. Si tiene dudas o si se produce irritación en la piel, consulte a un médico. Bonus: La combinación de bicarbonato de sodio y ajo tiene un efecto limpiador natural y ayuda a restaurar el brillo de las uñas amarillentas.
En resumen: cinco minutos al día, un ingrediente natural, sin compras innecesarias… y