Crujiente, dorada, especiada y con una salsa irresistible
Si alguna vez has visitado Outback Steakhouse, seguro conoces su icónico aperitivo Bloomin’ Onion, una cebolla gigante cortada en forma de flor, rebozada en una mezcla especiada y frita hasta alcanzar una textura increíblemente crujiente. Es un plato que enamora desde el primer bocado: por fuera dorado y crocante, y por dentro suave y lleno de sabor.
La buena noticia es que no tienes que ir a un restaurante para disfrutar de esta delicia. En esta guía detallada te enseño a recrear la famosa cebolla floreciente desde cero, con instrucciones claras, trucos infalibles y una salsa casera que sabe igual o incluso mejor que la original. Es perfecta para compartir durante un partido, una reunión familiar, una noche de cine o cualquier ocasión en la que quieras sorprender con un aperitivo espectacular
Ingredientes necesarios
Para la cebolla floreciente
- 1 cebolla dulce grande (Vidalia o cebolla española recomendada)
- 2 tazas de harina de trigo para todo uso
- 1 cucharada de pimentón dulce
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- 1 cucharadita de cebolla en polvo
- 1 cucharadita de pimienta de cayena (puedes ajustar al gusto)
- 1/2 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de pimienta negra
- 2 huevos grandes
- 1 taza de leche entera
- Aceite vegetal suficiente para freír (7 a 10 cm de profundidad)