Cuando alguien entra a una consulta, muchas veces espera encontrar respuestas inmediatas o soluciones rápidas. Sin embargo, la realidad es distinta: lo que realmente se pone en juego no es la comodidad del espacio, sino la forma en que cada persona toma decisiones. En este contexto, la frase “no hay sillas incómodas” va más allá de lo literal; habla de un entorno donde lo importante no es el confort físico, sino el proceso mental y emocional.
En mi consulta en México no hay sillas incómodas… solo decisiones que revelan cómo piensas. 🪑🧠….Ver más