A partir de los 65 años, ¿con qué frecuencia debemos ducharnos (y por qué lavarnos en exceso puede ser perjudicial para la salud)?

La frecuencia ideal: 2 o 3 duchas por semana

¡Menos es más!
Los expertos han descubierto que, para la piel madura, es mejor limitarse a 2 o 3 duchas por semana. Es suficiente para mantenerse limpia y proteger la hidratación natural de la piel.

Este método, ya aplicado en el ámbito médico, es una idea poderosa para la piel frágil. Ayuda a mantener una buena higiene sin dañar la epidermis, de forma similar a como preferimos mantener un coche con regularidad en lugar de lavarlo a diario.

Las acciones correctas en la ducha
Seleccionar los productos adecuados marca la diferencia

Al ducharte, sigue estas sugerencias:

Temperatura moderada, nunca caliente.
Jabones suaves y enriquecidos o geles de ducha sin jabón, especialmente formulados para piel sensible.
Ducha corta, unos 5 minutos.
Sécate con palmaditas, sin frotar.
Y, sobre todo, hidrata tu piel después de cada ducha. Una buena crema nutritiva ayuda a nutrir la barrera protectora que el agua destruye.
En conclusión: cuidar tu piel también significa cuidarte a ti mismo.
A cualquier edad, pero aún más después de los 65, nuestra piel necesita hidratación, cuidado y protección. Ajustar tu rutina de higiene no significa renunciar a la higiene; al contrario: significa comprender tu cuerpo y prepararlo para lo que realmente necesita

Próxima''O'' »
Próxima''O'' »

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *