A medida que avanza la edad, el cuerpo responde de manera distinta a los procedimientos quirúrgicos. Lo que a los 40 años podía resolverse con una operación rutinaria, después de los 60 puede convertirse en un proceso largo, doloroso e incluso riesgoso. Por eso, cada vez más especialistas en geriatría y cirugía recomiendan analizar cuidadosamente la relación entre beneficio real y riesgo antes de pasar por el quirófano.
A continuación, revisamos cinco intervenciones médicas frecuentes en adultos mayores que muchos profesionales prefieren evitar o postergar, siempre que existan alternativas menos invasivas. La información tiene fines educativos y no reemplaza la consulta médica personalizada.
1. Cirugía de columna por dolor lumbar crónico
La cirugía de fusión vertebral o las descompresiones extensas suelen ofrecerse como solución al dolor de espalda crónico. Sin embargo, en personas mayores de 60 años, los resultados a largo plazo no siempre son superiores a los tratamientos conservadores como fisioterapia, ejercicios de fortalecimiento, control de peso y manejo del dolor.
Entre los riesgos figuran infecciones, problemas con la cicatrización, rigidez permanente y la posibilidad de necesitar nuevas operaciones. Estudios publicados en revistas de ortopedia muestran que muchos pacientes mayores siguen con dolor incluso después de la cirugía. Por eso, varios especialistas recomiendan agotar primero las opciones no quirúrgicas.
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