¿Sabes cuál es mi truco para lograr panecillos suaves y brillantes al salir del horno? ¡Pincelarlos con mantequilla derretida de inmediato, aún calientes! Esta receta clásica de panecillos con levadura pasa por dos tiempos de fermentación, dando como resultado una miga suave y esponjosa, terminando con ese acabado brillante tan apetitoso. Te comparto la receta tal cual la preparo yo, con todos los detalles para que te queden perfectos.
Tiempo de preparación 25 minutos
Tiempo de fermentación 1 hora + 30 minutos
Tiempo de cocción 15-20 minutos
Tiempo total Aproximadamente 2 horas 15 minutos
Rendimiento 10-12 panecillos
Dificultad Media
Tipo de cocina Panadería casera
¿Por Qué Vas a Amar Estos Panecillos?
Estos panecillos de levadura con mantequilla tienen esa miga suave y esponjosa característica de un buen pan casero, con un exterior dorado y brillante gracias al pincelado final de mantequilla. El proceso de dos fermentaciones toma tiempo, pero el resultado vale completamente la pena, con panecillos perfectos para acompañar cualquier comida o disfrutar solos.
Ingredientes
500 g de harina de fuerza: la base de la masa, aporta buena estructura.
250 ml de leche tibia: hidrata la masa y ayuda a activar la levadura.
50 g de mantequilla derretida (a temperatura ambiente): aporta suavidad y sabor a la miga.
1 sobre (7-8 g) de levadura seca de panadero: el agente leudante de la masa.
1 huevo grande: enriquece la masa, dándole esa textura suave.
50 g de azúcar: ayuda a activar la levadura y aporta un ligero dulzor.
1 pizca de sal: sazona la masa.
Mantequilla adicional (para pincelar al sacar del horno): el toque final brillante.
Equipo Necesario
Un tazón pequeño para activar la levadura
Un bol grande para la masa
Un paño limpio para cubrir durante los levados
Una bandeja para horno
Una brocha de cocina
Horno precalentado